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Redacción Trendsfera
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Las Boo Baskets no van de caramelos: son el nuevo juego de estatus de Halloween

El nuevo ritual de regalos de Halloween vende más cariño y contenido que dulces. Disfrútalo, pero no dejes que un algoritmo te convenza de meter un iPhone en un cubo de calabaza.

Publicado
25 de octubre de 2026
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3 min
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Foto: Silar / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

¿Y si lo más aterrador de Halloween este año no fuera un fantasma en el porche, sino abrir TikTok y descubrir que todo el mundo ha recibido una cesta menos tú? Ese es, más o menos, el chiste (y la ansiedad) que señala 101TV al describir la fiebre de las «Boo Basket».

Lo básico: una Boo Basket es un recipiente con detalles de temporada, una especie de cesta de Pascua para octubre. Su origen está en un juego entre vecinos. Como explica The Independent, se dejaba en la puerta de un vecino un cubo con caramelos y chucherías junto a una nota que decía «You've been BOOed!» («¡Te han BUUeado!»), y el vecino tenía que hacerle lo mismo a otra persona. Después, las redes sociales lo desplazaron hacia parejas, amigos y niños, con las cestas como protagonistas.

Los caramelos siempre fueron la excusa

Fíjate en lo que premia realmente la tendencia. La guía de Teen Vogue habla de estética, temáticas e «hiperpersonalización», y recomienda dos o tres artículos clave más pequeños extras. Eso no es una compra de chucherías: es escenografía. El artículo de 101TV lo dice sin rodeos: lo que importa es presentar el resultado en redes sociales, porque en la era del vídeo viral una sorpresa también puede convertirse en contenido.

Ese es todo el motor, a nuestro juicio. Una Boo Basket es un ritual con ángulo de cámara incluido. No necesita más ocasión que el calendario (101TV señala que no hace falta esperar a San Valentín, a un cumpleaños o a Navidad para tener un detalle con alguien) y le da a quien regala la oportunidad de lucir su atención en público. Quien recibe, se lleva un regalo; el público, un espectáculo. Todos ganan, al menos hasta que empiezan las comparaciones.

Lo bonito está bien; lo competitivo es el problema

Y las comparaciones siempre empiezan. La autora de Lifehacker cuenta que revisó vídeos con vasos Stanley, Uggs, velas de gama alta e incluso iPhones dentro de cestas de Halloween, y The Independent menciona a padres que presumen en redes sociales, con muchos otros padres molestos por ello. Los críticos también señalan los miles de millones que los estadounidenses ya gastan en Halloween, con una media de más de 100 dólares por persona según ese reportaje. La madre Rachel Zawada contó a Today que le gustan las boo baskets porque sus hijos se divierten, pero que le parecen «una cosa más en una lista cada vez más larga de tareas de octubre».

Esa cita resume la verdadera tensión de la tendencia. Un ritual que nace como un gesto dulce puede acabar siendo una obligación sin remunerar en cuanto se espera de ti. Lifehacker también percibe rumores de dinámicas de cadena, con una nota que te pide pasar una cesta a otra persona. Cabe esperar que esa presión aumente allí donde las marcas vean una oportunidad: House Beautiful informó de que las búsquedas de Boo Baskets en Etsy habían aumentado un 87 % en tres meses, y los comercios están encantados de vender el kit. Apostamos a que la escalada tiene más que ver con el mercado que con la tradición.

Nuestro consejo: una cosa bonita, unos cuantos snacks y cero culpa

Nada de esto es perverso. Regalarle a tu pareja o a un amigo una manta y su chocolate favorito es una idea preciosa, y el artículo de 101TV acierta al señalar que el encanto está en personalizar, no en gastar. Teen Vogue incluso menciona versiones mini con un artículo clave y un poco de dulce. Ese es el punto ideal.

Así que hazlo si te apetece, pero fíjate antes un límite. La sugerencia de Lifehacker, snacks que les gusten, algo de decoración de temporada barata y una cosa más especial, es sensata. Si tu presupuesto o tu energía andan justos, sáltatelo. Cuando Lifehacker consultó Google Trends en octubre de 2024, comprobó que la tendencia tenía solo unos dos años, y a nadie se le rompió la relación por no tener una taza con forma de calabaza. Y si vas a grabarlo, recuerda que el mejor contenido es una persona que parece de verdad feliz, no una cesta que parece un regalo de Navidad disfrazado de Halloween.

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