Actualidad
Redacción Trendsfera
Actualidad

La ‘Sentido y sensibilidad’ de Oakley cambia las reglas de Austen por pura emoción

La nueva adaptación de ‘Sentido y sensibilidad’ de Georgia Oakley, protagonizada por Daisy Edgar-Jones, enciende el debate al priorizar la expresión emocional sobre la precisión de época en sus atrevidas secuencias de baile y estética cruda.

Publicado
12 de octubre de 2026
Lectura
4 min
Categorías
Actualidad

Imagen generada con IA

Cuando llega una nueva adaptación de un clásico como Sentido y sensibilidad de Jane Austen, la pregunta central suele ser: ¿cuán fiel será? Pero la película de Georgia Oakley de 2026, protagonizada por Daisy Edgar-Jones como Elinor Dashwood y Esmé Creed-Miles como Marianne, parece menos interesada en la fidelidad directa y más en una reinterpretación radical. Esta nueva versión, que muestra a las hermanas Dashwood navegando por el dolor, la felicidad y el amor mientras se enfrentan a una posible pobreza tras perder la hacienda familiar, está desatando un animado debate que cuestiona si la precisión histórica es realmente esencial, o simplemente un corsé decorativo en la narración.

Estrenada en el Reino Unido el 25 de septiembre de 2026, y programada para su estreno en EE. UU. el 16 de octubre, la película ha recibido generalmente críticas positivas, elogiada por su belleza y su capacidad para elevar la relación entre las hermanas. Sin embargo, esta nueva visión también ha generado expectación, particularmente en lo que respecta a su estética más cruda y, sobre todo, a sus secuencias de baile altamente estilizadas. Lejos del rígido decoro que cabría esperar de un drama de la era georgiana, la coreografía de la película ha sido descrita como chocante y abiertamente moderna, lo que ha provocado discusiones sobre si mejora o resta valor a la querida narrativa.

Una mirada más cruda a la vida georgiana

La visión de Oakley señala inmediatamente su alejamiento de las adaptaciones convencionales de Austen. En lugar de las representaciones impecables y pulidas que a menudo se ven, esta Sentido y sensibilidad presenta una sensación más ruda y vivida, según The New York Times. Las hermanas Dashwood corren salvajemente por Devon con 'labios manchados de moras; vestidos de lino áspero; y cabellos sueltos y azotados por el viento', apareciendo como 'hijas de la Tierra, sin un azul huevo ni un rizo a la vista', como señaló The Independent. La película de 35 mm del director de fotografía Arnaud Potier captura una 'suave melancolía' que evoca comparaciones con Cumbres borrascosas (2011) de Andrea Arnold, con incluso insectos uniéndose a un 'coro griego para hacerse eco de los impulsos salvajes de sus personajes'. Este enfoque, si bien es visualmente impresionante con sus amplios paisajes pastorales y sus rocosos paisajes marinos, se inclina deliberadamente hacia un espíritu romántico, desafiando lo que muchos consideran 'austenesco' y, en cambio, abrazando un 'sesgo de Marianne' en su enfoque en el sentimiento extático y la profunda conexión con la naturaleza.

Bailando a un ritmo diferente

En ninguna parte es más evidente esta sensibilidad moderna que en las secuencias de baile de la película. En la era georgiana, el baile era fundamental para la sociabilidad, el emparejamiento y el cortejo, con reglas específicas que regían la postura, las formaciones y el contacto visual. La falta de compostura corporal significaba ineptitud e inferioridad. Mientras que los bailes campestres y los bailes de salón eran aceptables para las clases altas, los 'hops' informales solían relegarse a los 'tipos más humildes'. La novela de Austen en sí misma solo presenta bailes de salón, con una única referencia a un 'hop' que sirve como una sutil señal de alerta sobre la respetabilidad de un personaje, como destacó The Conversation.

Sin embargo, la adaptación de Oakley se toma una importante licencia creativa. La escena del 'hop' de la película mezcla pasos georgianos con coreografía contemporánea, lo que resulta en movimientos descritos como 'bastante chocantes, aunque joviales'. La secuencia del salón de baile de Londres, que debería ser el epítome de la cortesía corporal con un juego de pies preciso y líneas serpenteantes, presenta en cambio 'brazos exageradamente amplios, levantamientos y extensiones de espalda exageradas' que 'recuerdan más al teatro musical que al regulado salón de baile georgiano'. La coreógrafa Holly Blakey explicó su enfoque 'avant garde' como un esfuerzo por expresar 'cómo se sentían las chicas', una noción que habría sido 'inaudita en la década de 1790'. Esta decisión significa que la coreografía actúa 'más como un espectáculo que como una función', sacando al espectador del siglo XVIII y metiéndolo de lleno en el XXI.

Austen para una nueva generación

En última instancia, la Sentido y sensibilidad de Oakley no busca la recreación histórica, sino una resonancia contemporánea. Los críticos han elogiado su capacidad para elevar la relación de las hermanas Dashwood y crear una 'identidad melancólica propia', incluso si no supera adaptaciones anteriores, según Rotten Tomatoes. Los 'toques modernos' de la película son vistos por algunos como 'discretos' gracias al 'excelente guion' de Diana Reid, que equilibra la 'sensibilidad' de Oakley con el 'agudo yWitty' sentido de Austen. Con su enfoque en el 'sentimiento extático' y los viajes emocionales de Elinor y Marianne, la película aprovecha lo que The Independent describe como nuestros 'tiempos muy “Marianne”', reflejando una obsesión moderna con el 'anhelo'. Al poner en primer plano la emoción y reinterpretar los detalles de la época a través de una lente contemporánea, Oakley ofrece una Sentido y sensibilidad diseñada para recordar a una nueva generación que las ideas de Austen sobre el amor y las expectativas sociales siguen siendo profundamente relevantes, incluso si los bailes son un poco menos formales.

Temas de debate

Aún no hay temas: abre el primero.

Más noticias