Estilo de vida
Redacción Trendsfera
Estilo de vida

El cushioning no es una nueva tendencia tóxica: es la vieja evasiva con otra etiqueta

Cada pocos meses, las citas estrenan nombre para un problema de siempre. El cushioning es el último, y la etiqueta nos ahorra la única conversación que lo arreglaría.

Publicado
23 de octubre de 2026
Lectura
3 min
Categorías
Estilo de vida

Imagen generada con IA

¿Es una tendencia de las citas que tu pareja nunca te haya dicho en qué punto estáis? ¿O es simplemente un problema de pareja que ha recibido un nombre pegadizo? Es la pregunta a la que volvemos una y otra vez con el "cushioning", el término que vuelve a circular por todas partes.

La definición es bastante sencilla. Según Vice, el cushioning consiste en tener opciones románticas de reserva en espera mientras estás en una relación. La casamentera April Davis, citada en ese artículo, lo describe como "claramente cercano al micro-cheating". El propio redactor de Vice reconoce que no es un concepto nuevo, y la palabra circula al menos desde 2022, cuando Refinery29 ya la explicaba.

La tendencia es un síntoma, no una conducta

Si le quitas la etiqueta, ¿qué queda? Una persona que no quiere estar sola, que no quiere que la dejen y que no quiere decirlo. Un experto citado por PureWow dice de quienes practican el cushioning que "su capacidad de amar no tolera el riesgo ni la pérdida". Eso es una debilidad humana, no una tendencia. A nuestro juicio, la gente ha tenido una opción de repuesto en la recámara desde que existen las relaciones.

Lo que ha cambiado es la oferta. Davis sostiene que las aplicaciones de citas "nos han convencido de que siempre hay una opción mejor a un solo deslizamiento de distancia". Añadiríamos una opinión prudente: las aplicaciones no inventaron la inseguridad, pero probablemente han hecho que mantener una lista de reservas salga barato. Una racha de 100 días de mensajes con otra persona, uno de los ejemplos que da Davis, apenas requiere esfuerzo. El miedo es antiguo. La logística es nueva.

Las etiquetas nos hacen discutir sobre la palabra y no sobre la persona

Aquí está nuestro verdadero reproche. Cada vez que una conducta se convierte en "tendencia", la conversación se desplaza a la taxonomía. ¿Es cushioning o breadcrumbing? ¿Es micro-cheating o simple amistad? Un usuario citado por EdTimes, en Medium, suspiraba: "Como si lidiar con el ghosting, el breadcrumbing y el haunting no fuera suficiente". Ese cansancio es revelador. Ya manejamos un glosario de formas de ser vagos, y el glosario ha acabado sustituyendo a la pregunta directa.

Las propias fuentes apuntan a la cura, y es aburrida. Los expertos de PureWow dicen que la única manera aceptable de practicar el cushioning es con total transparencia, es decir, contarle a la persona con la que sales que estás viendo a otras. Incluso los expertos que defienden el "cushioning" en las primeras fases solo lo hacen antes de la exclusividad y únicamente si es abierto. Cuando ya habéis dicho "estamos comprometidos el uno con el otro", explicó a ese mismo artículo de Medium la experta en relaciones Maria Sosa, entra en "esa zona de traición". Dicho de otro modo, la línea divisoria no es la conducta. Es el secretismo.

Qué hacer en lugar de diagnosticar a tu pareja

Creemos que la prueba del secretismo es lo útil de todo esto, y que el resto es contenido. Si alguien escribe mensajes y los borra, o recurre a un ex para desahogarse después de las discusiones, como describe Davis, no necesitas un nombre de moda para saber que algo no va bien. Lo que necesitas es decirlo con claridad y observar la reacción.

Y si eres tú quien guarda una opción de repuesto, sé sincero contigo mismo. O eres infeliz y tienes que decirlo, o tienes miedo y te toca quedarte donde estás y trabajarlo. Ninguna de las dos cosas se resuelve con una lista de reservas.

Nuestro veredicto: usa la palabra si te ayuda a abrir la conversación y luego déjala. El cushioning es breadcrumbing con plan B, y ambos son simples fallos a la hora de ser claros. Llamarlos tendencias los hace sonar como el tiempo atmosférico, algo que nos pasa. Son decisiones, y la solución es una frase que se dice en treinta segundos: "¿En qué punto estamos y quién más anda por ahí?"

Temas de debate

Aún no hay temas: abre el primero.

Más noticias